martes, 7 de febrero de 2012

Empezó a llover. Caían gotas gruesas. En mi cielo también llovía. En mi cielo se acercaba una tormenta que iba a durar horas. Tal vez, días. En mi cielo diluviaba y no hay forma de parar la lluvia. Comenzó con dos simples palabras que escuché al aire, casi imperceptiblemente... "Eh gorda". Siguió con un "Mamut con rulos" que trató de ser divertido, pero que para mí fueron veinte puñaladas en la espalda. Mi diluvio está por comenzar. Estoy sola, me siento sola. Es tan difícil todo. Mi cielo se oscurece y las nubes negras se acercan. Mientras tanto, un mundo aparte gira conmigo sucumbida en mi propio mundo. ¿Estoy segura de que no puedo parar esta lluvia?

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