jueves, 5 de marzo de 2015

(re)nacimiento

Yo me ahogaba. No respiraba. Ya no importaba.
El agua llenaba mis pulmones. Mi corazón estaba inundado desde hacía tiempo. 
Vos me mirabas morir. Y entonces entendí. 
Me levanté y saqué cada gota que tenía adentro. Apagué mi tsunami interior
Vos te sorprendiste. No lo esperabas. Esperabas verme morir, porque creías haberme matado. 
Mis dedos estaban congelados. Apenas podía mover los labios. 
Sólo necesité que mis ojos se posaran en los tuyos y hablaran. 
"Ya no"
Y te fuiste. Mientras yo renacía, pero no de las cenizas. 
De mí misma. 


jueves, 19 de febrero de 2015

{challenge}

Tengo tus palabras en mi bolsillo, las mantengo conmigo así nunca me siento demasiado fuerte. Sos la razón por la cual nunca me siento totalmente segura dentro de mi canción. Todos estos pequeños pensamientos que vienen a mí son difíciles de equilibrar por mi cuenta.
 Son todas estas palabras las que van a romperme, romper mis sueños y llevarme al momento de frenar todo. 


Te desafío a que te muestres, estás a salvo atrás de esa máscara. 
Te desafío a que te muestres, ¿ves todo lo que hiciste?


No importa cuántas veces me diga que no voy a escuchar tus palabras, todo empieza cuando decaigo y un deseo de saber se esconde. La elección de no pensar en eso es una batalla constante en mi mente. La tristeza es una atracción constante que nunca va a desaparecer. 
Las formas más hirientes se encuentran en palabras que no tienen sonido, palabras que caen con fuerza sobre mí. Los pensamientos dudosos rodean a esas palabras sin sonido. 
¿De dónde salieron esas palabras desesperadas? 




I challenge you to show, you're safe behind that masquerade. 
I challenge you to show, do you see all that you have made?

sábado, 24 de enero de 2015

No suelo ser una chica que esté rodeada de gente; quizá antes, cuando al menos tenía idea de cómo se actuaba en público, sin obligarme a lidiar con estas mejillas rojas cada vez que una persona me pregunta por mi nombre o sentir justo al instante que no estoy interesada. No es difícil comprenderlo: disfruto la soledad, darme tiempo suficiente para cerrar los ojos y soñar con todo aquello que me saca de quicio, pero de buena manera, porque a veces está bien alejarse por un rato, digo, tampoco es que vayamos siempre a desaparecer. Cuando digo "soledad" no me refiero a estar solo, sino a estar con uno mismo, pensar en querernos mucho y despedirnos de aquello que pueda hacernos caer. Incluyendo personas. Que sólo de esa forma se aprende a sonreír, y valorar, sobre todo, a los que se quedaron hasta que tu último caos se declaró rendido.

lunes, 19 de enero de 2015

casado

Disimulando lo triste y conservando la calma, le dije "Aunque no creas, estoy buscando amor..."

domingo, 28 de diciembre de 2014

say no more


Jugaste,
mentiste,
fallaste,
no viste quien soy 
amaste,
te fuiste,
curaste,
pediste perdón 
Alguna vez
algo tenía que pasar
(no sé si lo entenderás)
yo siempre estuve aquí
no sé que hiciste en mi
porque mi vida es
tan triste
yo se que
existe la voz (la voz) 
Pediste perdón (perdón) 
Mi vida es
tan triste
yo se que
existe la voz, la voz 
"Decía simplemente que se había producido un incendio" 
"Al llegar los bomberos, encontraron
a un hombre en una cama en llamas"

jueves, 25 de diciembre de 2014

~ cama de mentiras ~

Do you ever think of me when you lie? Lie down in your bed, your bed of lies. And I knew better than to look in your eyes, they only pretend you will be mine. 


Creí que si me mirabas a los ojos recordarías nuestra conexión y dejarías de mentir. Creí que yo sería algo que te sería imposible reemplazar. Pero te limitaste a dirigirme una mirada vacía y no pude saber, no comprendí y no pude defender lo que teníamos, lo que compartíamos. Y no pude fingir cuando las lágrimas comenzaron a caer, y fue como si no te dieras cuenta. Si tenías un corazón, yo estaba esperando que muestres una parte de él. 

And you know how you made me believeyou had me caught in every web that you weaved. But do you ever think of me when you lie?Lie down in your bed, your bed of lies. 



¿Sabe ella que yo estuve en esa cama antes? La verdad y no una mentira contada a medias. Si no pasé de ser una chica cualquiera, me avergüenza confesar que todavía no te superé. Hay una cosa que necesito saber, pero siempre estuviste ocupado pensando solamente en vos. 
Dicen que una vez que pasa la tormenta, llega la calma.  

jueves, 11 de diciembre de 2014

Un cuento corto.

Ella le sonríe despacito, como con miedo. Él la mira profundo, como queriendo averiguar todo lo que esconde. Se agarran de la mano y se dan un beso corto en los labios. 
Y se dan cuenta que el mundo es suyo y que pueden ser eternos. 
Sé que hay cosas que hago mal. Que estoy tambaleando mucho, que a veces la cabeza se me llena tanto de dudas que doy manotazos de ahogado.
 Sé que hay cosas de las que me voy a arrepentir. Aunque no soy de esas que viven pensando en sus arrepentimientos, tengo poquitas cosas de las cuales arrepentirme. Pero son tan pequeñitas que se hacen un rinconcito en mi cabeza y la martillan a más no poder.
Sé que hay cosas que no se hacen. Pero estoy tambaleando y a veces tengo que dar manotazos de ahogado para no hundirme.

lunes, 8 de diciembre de 2014

plus

Tal vez tuve que esperar una semana (y unos días más) para poder escribir. Para sanarme un poquito, para sacar toda esta pena que tengo adentro. Tal vez tenga que esperar más tiempo para poder llegar a la noche y no dormirme entre lágrimas, para poder hacerme amiga de la soledad noctámbula nuevamente, tal vez tenga que esperar para estar entera de vuelta - si es que tal cosa es posible. 

Llegué a la conclusión de que estoy rota. Desarmada. Supe mantenerme en pie mientras durante meses no hicieron más que tirarme con de todo, con palabras, gestos, actitudes que me hacían tambalear. Pero llegó fin de año, llegaron las fiestas, las revoluciones a nivel mente y corazón. Llegué a mediados de noviembre con el corazón en la mano, listo para devolverlo a mi organismo y que lata con más fuerza que nunca. Noviembre me trajo fortaleza en el espíritu, ganas de verano, de cosas lindas, de sol, alegría, quién dice algún amor. Pero las cosas empezaron a desequilibrarse cuando las palabras se quedaron flotando en el aire y él lloró y yo también. Ese fue el comienzo del fin. 

Aunque el caos se aproximaba, yo lo esquivé y le grité el olé desde la otra punta. Y me mantuve entera. No me dí cuenta que una ola de líos y enredos se me venía encima por la espalda. Y ahí me caí a pedazos. 

Ese fue el comienzo de la soledad eterna, del corazón en la mano pero en trocitos. Las palabras nunca se olvidan, quedan ahí para siempre, para recordarte cuánto duelen. Y esas palabras, ese griterío, ese bullicio infernal está tan grabado en mi cabeza que lo escucho cada noche antes de intentar dormir. Las palabras duelen, sangran. Y esas palabras en particular, me hicieron mierda. Así es. Estoy hecha mierda.

Estar hecha mierda me lastima. Me encierra. No tengo ganas de encontrarme con gente, ni siquiera de volver al colegio (mucho menos, de volver al colegio). Cada noche me asesta esa soledad profunda y se hace de mí como si nada. Será porque yo la dejo, porque estoy rota y porque no tengo fuerzas para defenderme. 

Entonces cada noche me acuesto creyendo que el sol va a estar nublado igual que yo. Y cada día me levanto con la esperanza de que la noche nunca caiga y el sol me cure un poco las heridas. 

Pero nunca pasa. Solamente los días. Pero no este dolor atragantado, estas lágrimas infinitas, este corazón que está resguardado bajo la almohada. El comienzo del fin, de la destrucción, del caos. 
Y el fin de mi renacimiento, de mi alma nueva, de mis ganas inevitables. 

Ustedes, hijos de puta, que me rompieron la fibra más profunda del corazón. Yo, que me tambaleo estando rota y desarmada, aún desde este vacío puedo jugar. Que comience. 

sábado, 29 de noviembre de 2014

...

Oh, creo que he oído, con palabras entrecortadas, una pelea de enamorados. Voces hacia adelante y atrás, el grito de una mujer, un barítono; dos voces golpearán la pared y penetrarán en su interior.  
No hay posibilidad en absoluto de dormir. Mintiendo por mi cuenta. mi cuerpo derecho, temiendo por más. Sosteniendo el aliento, mi corazón salta y el calor me invade el pecho. 

Oh, escucho una llamada herida, un corazón caído, un alma desesperada que pide por la paz mental, por el amor que expiró. 
Escuché a un corazón roto, a un amor dañado, decir que todo está perdido, que nos tropezamos con fuerza y que no hay nada que salvar. 

Pies caminando por arriba y por abajo, en la sala, un sonido que aumenta. Golpes después de una pausa, la puerta se cierra ante alguien perdido, los sollozos chocan contra la pared y se mueven. Ahora un amante fallido admitiéndolo. 


Oh, I think I hear in broken words, a lover's spat. 

jueves, 27 de noviembre de 2014

El amor que das siempre regresa; tal vez no cuando tú quieres, tal vez no de quien tú quieres, pero siempre regresa.

Y entonces, una lágrima rodó suavemente por su mejilla. Suspiró, y volvió a mirarlo. Él no podía - o no quería - ver el dolor que ella guardaba en sus ojos. Tal vez porque él se ocupaba de su propio dolor, de su propia tristeza. Pero ella, ella nadaba en su angustia. Desde hacía días tenía atragantadas palabras, situaciones, perdones. Y él no dejaba de hablarle, de decirle que iba a seguir intentándolo. Y ella que moría por decirle que no, que ella no era buena para él. Que no era justo que él sufriese por un alma tan destrozada como ella. Quería gritarle que corra, que se aleje, que no mire para atrás. Y él, inmutable en su decisión, con el desamor recorriéndole por las venas.  Y ella, con su dolor, con su angustia, con su desesperanza. Y ella diciéndose a sí misma que ahí estaba el amor que ella había pedido.
 Y sí, efectivamente ahí estaba él, pidiéndole que lo ame. Y ahí estaba ella, con sus lágrimas en cascada, diciéndole que no lo podía amar. Que un amor tan enorme y tan bueno no era merecedor de una hija de puta como ella. Que ella no se merecía ese amor, ni esas lágrimas, ni esa voz tan dulce rogando por amor. No. 
Y ella se vio reflejada en sus ojos, se vio tiempo atrás cuando ella le pedía por favor a otro corazón - mucho menos merecedor - que la amara. Y vio reflejado el mismo dolor que ella sintió, esa misma indiferencia, esa misma angustia. Y no lo pudo soportar. Su corazón desató un huracán en su interior. Su mente rompió a llorar. Su alma se fue cabizbaja. 
Y entonces, una lágrima rodó suavemente por su mejilla. Suspiró y volvió a mirarlo. "Perdón."


domingo, 23 de noviembre de 2014

(you got me scattered in pieces)

I felt like I know him though and I know that...I know his heart and I know that he wouldn't do to hurt me...But I didn't realize that I was feeling so confident, feeling so great about myself and then it just be completely shattered by one thing, by something so stupid, but then you make me feel crazy, you make me feel like it's my fault, I was in pain

viernes, 21 de noviembre de 2014

Y en realidad, todavía te quiero porque no encontré otra forma de odiarte.
Y aunque te odiase, estoy tan rota y desarmada que no haría otra cosa que recordar cuán mágicamente doloroso es encontrarte y verte entero; y recordaría para siempre ese último beso que me lastima en los labios.
Y aunque te odio, vuelvo siempre al refugio del recuerdo, porque ahí estabas - aunque en realidad no.