“Soy irremediablemente romántica. Soy irremediablemente romántica e insensible. Soy lo mejor de lo peor de dos personas totalmente diferentes. Soy las dos cosas, por extraño que parezca. Soy terriblemente fiel e infiel a la vez, no con mi cuerpo, sino con mis pensamientos. Soy la melancolía y la alegría de amar sin esperar nada a cambio; sólo amar y nada más. Pues, el ser humano vive con el deseo de encontrar a ese amor de siempre, amor de todo, con el deseo que nunca se vaya. Qué egoísta es ese pensamiento, aunque lo he tenido y lo seguiré teniendo mientras esté enamorada, pero comprendiendo siempre que, no por ese deseo de estadía de esa persona en mi vida, ese amor se quedará. ¿Cuándo comprenderemos que el simple hecho de amar nos cambia la vida? Eso es lo importante. Soy la locura con la cordura; lo más acertado de lo equivocado, como verán. Soy eso que amo y odio.”
»y en la calma soberana de un solemne mediodía junta penas y alegrías de la vida cotidiana«