Yo me ahogaba. No respiraba. Ya no importaba.
El agua llenaba mis pulmones. Mi corazón estaba inundado desde hacía tiempo.
Vos me mirabas morir. Y entonces entendí.
Me levanté y saqué cada gota que tenía adentro. Apagué mi tsunami interior
Vos te sorprendiste. No lo esperabas. Esperabas verme morir, porque creías haberme matado.
Mis dedos estaban congelados. Apenas podía mover los labios.
Sólo necesité que mis ojos se posaran en los tuyos y hablaran.
"Ya no"
Y te fuiste. Mientras yo renacía, pero no de las cenizas.
De mí misma.
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